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El palo de selfie afecta al turismo

En los viajes que cada año se realizan por todo el orbe y en la multitud de visitas turísticas que se llevan a cabo en el mundo, un nuevo instrumento y compañero de viaje parece haberse hecho un hueco imprescindible en la maleta del turista. Se trata del palo de selfie, toda una revolución a la hora de echar una foto junto a un lugar de interés en la que aparezca la cara del propio viajero sin necesidad de recurrir a un tercero que tenga que apretar el botón de la cámara o del teléfono móvil para la instantánea.

La popularidad de los palos de selfie va in crescendo, aunque también ha dado pie a que los turistas se hagan fotos a sí mismos en lugares de peligrosidad, lo que, en algunos días, ha derivado en accidentes mortales. También la posible integridad de los monumentos y espacios visitados parece verse amenazada por esta nueva forma de fotografiar y por un elemento largo y duro que podría resultar peligroso en algunos casos.

palo selfie

Los problemas de espacio, de acumulación de personas en torno a un punto turístico de interés o de integridad de una pieza artística están ahora sobre la mesa como objetos de debate. En este escenario hasta ahora inexplorado y difícil de acotar, el Alcázar de Sevilla y la Alhambra de Granada estudian muy seriamente prohibir el uso de los palos de selfie en sus instalaciones.
Los patronatos del Alcázar y la Alhambra se encuentran analizando en estos días una diferente batería de medidas para garantizar la perfecta conservación de sus respectivos monumentos. El director del Patronato de la Alhambra, Reynaldo Fernández Manzano, reconoce que en el monumento más visitado de España estudiarán reposadamente el impacto de los extensibles o palos de dispositivos móviles para autorretratos o selfies.

En lo que al Patronato del Alcázar se refiere, ha decidido reunirse después del debate generado entre los patronos del monumento durante los últimos tiempos. En esa reunión se debatirá acerca de nuevas medidas de seguridad para esta joya del patrimonio artístico y turístico de la capital andaluza; entre estas posibles medidas se encuentra la prohibición del uso de los palos de selfie. Quién sabe si pronto a la hora de hacer la maleta para los viajes debemos empezar a dejar este elemento fuera.